Alma em Verso
Poesia

cuchillo, poncho y caballo

Osiris Rodríguez Castillos

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I

Pa’l tiempo en que aún se solía, poblé marcando orejanos secaos a fuego y perrada del monte y de los bañados.

Contaba entonces mi tarja, lo que cayera en el lazo - sin salir de la zoncera de veinte suertes de campo! -.

Y aquí mesmo a’nde me ve, redotao y de tamangos, sin darme güelta el capincho mandaba parar a mano.

Ta claro! - Tenía más vacas que moscas trai el verano!

Cuando paraba rodeo Llovía polvo en tuito el pago!

Pero... hubo que recular p’hacerle patancha al diablo, y al campo de veinte suertes lo tuve qu’ir fracionando...

A’ura me queda una suerte; mas mi suerte no es de campo: suerte de tener salú, cuchillo, poncho... y caballo.

II

Pa’l mesmo tiempo, tenía un alma como d’encargo!

... Cuando la poblé de sueños dio tres engordes al año!

Alma y campo, pasto tierno; verde esperanza alma y campo! Los novillos con mi marca, y los sueños... orejanos!

Lindo verme cair entonces - tropilla’e pelo y chiniando - a pencas y californias como peludo’e regalo!

Medio “quebrao de verija” y hechao p’atrás el capacho, dentraba a pedir boladas a’nde afluejaban los guapos!

Pero, hubo que arrollar cuartas cuando vino el tiempo malo y hasta’l alma de a poquito la tuve qu’ir fracionando...

A’ura me queda una suerte, pa' rimediar, cuanto cuanto:

Suerte de tener salú, cuchillo, poncho... y caballo!

Crédito da fonte: Osiris