Alma em Verso
Poesia

el forastero

Osiris Rodríguez Castillos

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No es fácil que’ me pregunten p' ande voy... ni de ande vengo...

Me ven afluejar la cincha, maniar... prender el cabresto, y ya me quedan bombiando cavilosos... y en silencio...

Carculan, por la mirada, que debo venir de lejos... Por el estao del caballo nó... porque, no galopéo. Más bién, me gusta ir al tranco; lo más... al trote chasquero.

...Galopié mucho una vez y... llegué tarde lo mesmo.

¿Mis señas? ...Son las de tantos. Sólo que, visto de negro, y llevo el luto crecido en el facón, y en el pelo...

Dicen, que tengo unos ojos toldaos... que nunca llovieron, y que agatitas se ven relampaguiar, cuando quiebro la noche oscura y redonda del ala de mi chambergo...

De a’i que, solo en la mirada, sepan que vengo de lejos...

El paisanaje, me mira desconfiao mientras manéo...

Como yapa de una prosa con el overo-azulejo, le acomodo unas palmadas por la tabla del pescuezo... Dispués... Me arreglo el capincho... tanteo el facón... y dentro.

○ ○ ○

Veinte voces se agazapan en la sombra... en mis pigüelos, brincan roncas, y se arrastran las dos rodajas de fierro... Saludo... y se alzan las voces: “Güenas tardes... forastero...”

Me hacen contra el mostrador un corralito’e silencio... me dejo encerrar en él... pido la copa... Y a’i quedo... Difícil que me pregunten p'ande voy... ni de ande vengo...

○ ○ ○

D’esta laya, en tuitos laos; de norte a sur; ande llego, en mostradores o riñas o cuadreras, es lo mesmo... Ocasiones se me ocurre que he nacido forastero!

Pero nó: ...Yo tuve un pago, y un nombre... Hace mucho tiempo. Tanto, que ni de mi pago, ni de mi nombre me acuerdo!...

Una vez, formé una tropa; grande; vacaje franquero. Como el aparte jué bravo, dentró un refugo... de sueños...

(Suelen ganarse en el lote cuando es muy mozo el tropero...)

No hay tropa que marche bien ansí. ...Ganao desparejo; las vacas, van más despacio... los sueños... van más ligero. Tuve que extremarme mucho pa'emparejar ese arreo... Con todo se dispararon dos veces... perdieron peso... pero, como estaba’e Dios, caí a Tablada con ellos...

...Cuando amorralé la plata, ni sé que sentí po’adentro...

Me corrió hasta las espuelas un temblor... como de besos! Con el alma en las rodajas, le saqué flecos al viento! Las leguas se me alargaban, y las clavé en el sendero desnudando un grito largo mellao de rabia en el pecho!

○ ○ ○

Quise ganarle a las horas pero... el Tiempo es parejero; galopié mucho esa vez; y llegué tarde lo mesmo...

○ ○ ○

A’ura, al pasar por los ranchos a boca’e noche, compriendo que algo debe andar conmigo parecido al “mal agüero”...

Las mozas quedan tristonas, y se santiguan los viejos...

Creerán que soy gaucho malo... Me llaman, “El Forastero”, y he de parecer tapera por algo que traigo muerto...

○ ○ ○

Yo soy hombre pa’ uno solo no más... Lo busco hace tiempo... No me muero... pa’ encontrarlo y... amalhaya no haiga muerto!!

Cuando lo haye, habré gastao mis leguas de “Forastero” y... pa’ no andar sin “porqué” v’ia enderezar noche adentro.

○ ○ ○

Lo imagino a Tata Dios mirarme dende’l alero mientras desmuento dispacio, desensillo... saco el freno... y, palmiándolo en el anca, suelto mi overo-azulejo...

No sé si El, me irá a decir, como tuitos: ...”Forastero”... Conocerá en mi mirada que vengo... dende muy lejos...

Por el estao del caballo, no... porque, no galopéo: galopié mucho una vez y llegué tarde lo mesmo!!

Crédito da fonte: Osiris