Alma em Verso
Poesia

manos brutas

Osiris Rodríguez Castillos

Publicado em

Ni sé qué pensar a veces d'estas manos que yo tengo...

pa’cualquier cosa me sirven; menos... pa’ ganarme un sueño.

Por a’i se me hacen estorbos que me han atao a los tientos... Cosas no más: dos maletas pesadas de desconsuelo. Y por a’i en las tormentas, cuando tiemblan mis horneros, se me hacen raíces d’este árbol rigoriao por los inviernos...

Con ellas, alambradoras, fui enclavijando esquineros y encordando los caminos pa’que guitarriara el viento...

Pero ande alcé cuatro horcones pa' mi, pa’ ganarme un techo, ni bien le peiné la quincha lo hizo astillas el pampero! Ni sé que pensar a veces d'estas manos que yo tengo...

Grandes, son. Grandes... y juertes; manos de pobre; rimiendos pa’ defender de la helada los desamparos del pecho!

(Es que hay que agarrarse en nada compadre, pa’ dir viviendo. Precisa... las tales garras! quien és, poco más o menos, clavel del aire nacido del lao de los aguaceros...)

Y sin embargo, estas manos domadoras que está viendo, duras, brutas, humilladas, no se han negao a lo tierno...

Qué miseria no aliviaron! De qué dolor no supieron, que al arañar la guitarra como campiando un consuelo, suelen temblar los quebrachos y callarse los jilgueros!

Las tengo... pa’ sualquilarlas; pero ocasiones las pierdo, y es que andan por a’i... de balde; priestadas p’hacer lo ajeno!

(Y cuando vuelvo a encontrarlas no vaya’crer que me alegro...) Las miro... y no las conozco:

“...Sabe Dios qué les han hecho!”

(Y las levanto, no crea; como un grito! Porque pienso que de ricos y de pobres, se está cansando hasta el cielo!)

Ni sé qué pensar a veces d'estas manos que yo tengo;

cuando andan entre la gente, son igual que un campo abierto: saben dar, anchas y claras, su amistá de cinco dedos!

Pero... de andar solitario, noche, fogón... y silencio, cuando uno se inclina un poco p’asomarse al pozo’el pecho y lo dentra a ver tan hondo que’l alma duele hasta el güeso, pa’ no verlas, tan vacidas!, tan inútiles!... las cierro:

y a’i están mis manos; brutas como dos terrones secos!

Pa’ cualquier cosa me sirven; menos... pa’ ganarme un sueño.

Mariposas y esperanzas se hacen polvo entr’estos dedos!

Crédito da fonte: Osiris